jueves, 16 de junio de 2016

2. Efectos

Los efectos eran increíbles, todo a mi alrededor se veia muy lentamente, recuerdo que, se cayó una botella de agua, y se podía apreciar cada una de las gotas cayendo a mis pies, todo era increíble, cuándo me ponía de pie todo iba lentamente, al parecer tardé 30min en ponerme de pie, osea que si te viniese una bala no podrías esquivarla.

Los efectos fueron pasando, y la velocidad de las cosas volvió a su estado normal.

Me dolía la cabeza y a Mark le sangraba la nariz, era demasiado para nosotros, en cambio para los otros dos no fue nada, estaban perfectamente, seguramente se metían mucha mierda.

-Mierda, es como si..., me hubieran metido la cabeza en una lavadora...-dijo Mark mientras se quitaba la sangre de la nariz.

-Almenos no he muerto...-dije ironico.

-Dios, me ha encantado, nos quedan más?.- dijo Nathan.

-Sí pero tenemos que guardar, no vaya a ser que te de una sobredosis.-dijo Elliot.

-Bueno, ya me voy a mi casa, se hace tarde.- dije apresurado.

-Que hora és?.-preguntó Mark.

-Dios, hemos estado aquí durante 3 horas!!.- dijo Elliot mientras miraba el reloj.

Todos nos marchamos de allí, cada uno se fue por su camino y yo por supuesto al mío, caminando tranquilamente, me tropezé y ahí fue cuándo me empezé a asustar, cuándo me tropezé todo iba lentamente de nuevo, pude sentir y apreciar cada centímetro de suelo.

Cuándo me caí, estaba asustado pero dejé de preocuparme al ver que no me había vuelto a ocurrir desde que me puse de pie, y fui caminando hasta mi casa todo el camino.

Llegué para cenar solo, de hecho me hice la cena yo mismo, ya que no me había preparado nada aquel día, tal cómo solia hacer  mi madre, estuve pasando el rato en casa hasta que me fui a dormir, ya que cada vez estaba más cansado, y eso que sólo eran las 8 de la noche, mi cuerpo no pudo soportarlo más, tenía que irme a mi cama enseguida, y eso hice.


 

viernes, 10 de junio de 2016

1. El tiempo, el instante, un efecto.


Yo antes era un chico normal, con una vida normal, ya sabéis, ir al instituto, amigos, casa, cine...

Todo eso para mí dejo de ser normal cuándo descubrí ciertas habilidades a mi poder, pero todo eso no es importante ahora, voy a explicarme mejor; mi vida era normal, hasta que me dejé llevar por unos amigos, hacia las drogas..., drogas que me dieron habilidades, mejor dicho: despertaron algunas habilidades en mi...

A las 6 de la madrugada, me desperté, me cepillé los dientes me duché..., y finalmente desayuné, Salí hacia el instituto, por el camino me encontré a Mark, mi mejor amigo.

-Hey, Jack cómo lo llevas?.- preguntó mi amigo.

-Estoy bien, gracias.- le respondí

-Sabes, he encontrado a unos tíos que nos han dado una pastillas raras, dicen que están bien, para ''colocarnos''.

Si, mi amigo le gustaba colocarse, con todo lo que veía, y no exagero, recuerdo que una vez quiso esnifar azúcar, y fumar césped, por suerte nunca lo llegó a hacer.

-Y, que pasa con esas pastillas?, te las vas a tomar?, dime almenos dime que sabes que són.- le dije preguntando, esperando una respuesta parecida a un ''no, mejor no las tomemos''

Pero no fué así.


-Los tíos eso me dieron estas pastillas, las llaman "Tempus" dicen que són capaces de percibir la realidad, a cámara lenta, quiero probarlas con unos amigos, apuntate, será después de clasea las 15:00pm


-No sé no soy de tomar drogas, y menos si són desconocidas, no me apetece morir de algun efecto secundario.- dije un poco preocupado.

Después de ese momento, supe que me pasaría algo pero no sabia exactamente el que, las clases pasaron, mientras mataba el tiempo mirando a la chica que me gusta. Cada vez que la miraba el tiempo pasaba rápidamente, no importaba la tan odiosa y tediosa clase química fuera, el tiempo se me pasava "volando" siempre con el miedo de decirle lo que siento...

Cuándo el reloj de clase marco las 15:00pm, Mark y yo no fuimos a un parque cercano, dónde habían unas casetas viejas y abandonadas, entramos en una de las casetas a esperar a los demás.

La puerta se abrió y entraron dos chicos más, Elliot y Nathan, que traían botellas de agua, decían que eran para despertarse, totalmente inutil la verdad.

Una vez que se tomaban esas pastillas no podían quitarse el efecto tirandose agua en la cara, más que nada porque no podias mover tan siquiera un dedo.

Me metí la pastilla en la boca justo después de Marck; tenía un sabor ácido un ácido insoportable, pero que al cabo de un rato és dulce. Se tenía que mantener en la boca hasta que el sabor fuese dulce entonces, los efectos empezaban.